Ingeniero de profesión, chiva de corazón y escritor por frustración.
Rebelde sin causa aparente, músico molero, hippie de closet y alguna vez joven.
Me encanta la música clásica, el vino tinto y el queso, pero jamás le hago el feo a las canciones de José Alfredo Jiménez, un tequila y las quesadillas de huitlacoche.
Muy joven para morir, demasiado viejo para andar en patines.
Pienso que dios hizo a la mujer como el ser más perfecto e inteligente, después del hombre.
Admirador ferviente de la sonrisa Marilyn Monroe, las bubis de Fanny Cano y los ojos de Elizabeth Taylor (todas fallecidas para mi mala suerte)
Peleado a muerte con los partidos políticos, las noticias amarillistas y la antena de mi televisión.
Me fastidian los gringos, pero adoro a las gringas.
Odio las caricaturas japonesas tanto como a las pulgas de mis perros.
Naci bajo el símbolo de capricornio, así que soy testarudo, insistente y necio, confieso que muchas veces ni yo me aguanto, pero tengo la cualidad de una bonita letra.